Comentario
Probablemente no haya en la historia situación más antitética que aquella que refiere la polaridad disyunta genocidio/escritura. El asesinato de la letra, el asesinato de la escritura, se produce toda vez que el vacío es traicionado en su acontecer, cuando la falta es suprimida por irrupción de lo real hasta el punto en que los cuerpos cadavéricos y cadáveres destraman lo social para hacer de ello un mundo sólo abismal.
El acontecer monoteísta del Sinaí cuya escritura operable podrá ser el objeto a introdujo una nueva lógica donde la afirmación primordial se hizo posible, como también su forclusión.
De la afirmación primordial, letra y significante vehiculizan escritura. El genocidio es el intento técnico de producir Verwerfung, abolición del significante primordial y con ello la muerte de la escritura. Por eso el genocidio no tiene escritura.
El presente libro es un intento de interrogar a través de la interpretación diversos hechos de discurso, así como aquello otro imposible de escribir, por lo menos hasta ahora.
|