Comentario
La sociedad argentina parece haberse resignado a ciertas prácticas frustrantes. Como si fueran parte de la naturaleza, y no de nuestras propias decisiones, se tiende a creer que son inmodificables. Es cierto que una larga historia de manejos corruptos o directamente criminales explica parte de esta resignación. Pero también es verdad que ese fatalismo implica inacción y complacencia, y que eso no hace más que perpetuar lo que en verdad urge transformar.
Un caso paradigmático de esta situación es la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Al menos desde los comienzos del Proceso, y durante que parte de los últimos veinticinco años de vida en democracia, ha sido una institución cuestionada y temida por muchos, por la mayoría. Las razones son conocidas: gatillo fácil, casos de corrupción probados y sospechados, abuso de autoridad, zonas liberadas para el delito, etc. La suma de estos hechos había abierto una brecha que parecía insalvable entre ella y los ciudadanos. Como si fuera una desgracia que sólo cabía soportar.
Sin embargo la experiencia ha demostrado justamente lo contrario. Con poder y decisión política, con la voluntad y el saber indispensable, las transformaciones son posibles. El trabajo realizado por León Carlos Arslanian en la Provincia de Buenos Aires, que se refleja en este libro, es una prueba de ello. Cada uno de los estamentos de la policía provincial, desde la formación de los agentes hasta la relación con la comunidad, desde el organigrama general hasta el control de las acciones, desde la forma de la gestión hasta los procesos de informatización, fueron modernizados. Los efectos de estas decisiones han sido contundentes, con una baja en todos los índices de inseguridad, una mejora de la relación de los habitantes y los policías, y, quizás lo fundamental, la adaptación de la fuerza a los cánones de la vida democrática.
Un cambio posible es un libro de referencia para todos aquellos que aún dudan de la posibilidad de transformar instituciones obsoletas, habituadas al mal desempeño de sus obligaciones, convencidas de que el delito no paga. En sus páginas se analizan los pasos que se dieron para crear una nueva policía, las estructuras viciadas que hubo que vencer. Porque además de tener claro un modelo conceptual de policía, para lograr ese objetivo es indispensable una acción coordinada y decidida, de gestión diaria.
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