Comentario
Si hay algo que tenemos en común las autoras de este libro es la creencia absoluta de que la comunicación es la base de las relaciones humanas. Oral, escrita, corporal o simbólica, la comunicación nos une, nos aleja, nos distrae, nos entretiene, nos informa, nos desinforma, nos pone en movimiento, nos paraliza... y así hasta el infinito.
En particular para las organizaciones, la comunicación es una herramienta para lograr fines, y de su correcto o incorrecto uso depende el resultado que se logre. Planes, órdenes, reconocimientos, cambios, reglas se dan a conocer con algún mecanismo de comunicación que, según su efectividad, mueve La maquinaria con distintas consecuencias.
Dentro de este universo, las áreas de Comunicación cumplen un rol fundamental: son la voz profesional que guía al resto de las voces. Y tienen la difícil misión de cuidar absolutamente todo lo que, de una u otra manera, en una organización, comunica. ¿Pensaron que la expresión de un empleado comunica?, ¿y que la manera en que se conducen por las calles los vehículos de una empresa también comunica?, ¿y que el tono de quien nos atiende al teléfono dice algo más que el significado literal de Las palabras? Pues bien, ocuparnos de todo ello seria demasiado para nosotras, que, además de escribir un libro, trabajamos en la empresa que nos asocia, nos ocupamos de nuestras familias, de nuestros hogares y de nuestros hobbies. Así que, convocadas por las necesidades específicas de La cátedra de Redacción Publicitaria e Institucional de la Licenciatura en Comunicación Publicitaria e Institucional de La Universidad Católica Argentina, hemos decidido desarrollar esta guía que describe y analiza específicamente documentos empresariales del área Comunicación Institucional y otorga pautas concretas para su correcta redacción. ¿La finalidad? Lograr que las organizaciones brinden informaciones eficaces hacia los públicos externos e internos, ya sea para informar, para persuadir o para motivar.
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