Comentario
Entre la tierra y el cielo es un estado de permanente tránsito hacia nuestra propia superación y crecimiento espiritual. Abajo, en la tierra, nosotros, seres completamente imperfectos. Arriba en el cielo, Dios, fuente inagotable de luz, perfección y elevación.
Mi instinto me lleva hacia Él, hacia lo bueno, hacia lo supremo, porque soy parte de lo perfecto, pero soy imperfecto. Soy uno más en este paraíso terrenal en donde tengo la obligación de ser feliz. Porque la felicidad no es una opción, sino una decisión mía. Sólo somos lo que damos. Debemos iluminar a los demás y entregarnos.
Hemos sido creados para ser felices y es nuestra obligación luchar para alcanzarla cada día.
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