Comentario
Los documentos que usa nuestra sociedad nos rodean y sumergen. Sin ellos no podemos vivir. Esta característica, agudizada y en crecimiento continuo después de la segunda mitad del siglo XX, ¿no podría ser usada para elevar el nivel de vida democrática mientras están vigentes y activos? ¿Por qué hemos de esperar a que se conviertan en "históricos" para descubrir su utilización práctica? Las sociedades iberoamericanas -en mayor o menor gradoestamos padeciendo enfermedades de nuestros sistemas democráticos. Los llamados "documentos de archivo", su tramitación, y la circulación de la información en ellos contenida, tienen una vinculación poco observada con lo que se llama burocracia. ¿Qué pasaría si nosotros, los "administradores de documentos y archivos", buscáramos convertir la tramitación y la circulación de información en una red de autopistas, en vez de una telaraña? En este libro se alinean los conceptos y definiciones de los términos fundamentales de la antigua Archivística -hoy Ciencia de la Administración de los Documentos y Archivosen prosecución de los objetivos arriba sugeridos. De ninguna manera desconocemos o menospreciamos los aportes anteriores. Tomamos de su virtualidad y riqueza lo que nos pide el tiempo y lugar al que nos toca servir.
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