Comentario
Esta obra tiene por objeto el tratar de unir en un todo coherente os mundos que a veces parecen tener objetivos irreconciliables: El mundo de las comunicaciones y el mundo de la auditoria y el control.
Por un lado, la operatoria racional de las empresas y entes requiere que los procesos y las tareas estén normalizadas y sean susceptibles de ser controladas con el objeto de poder prevenir y detectar errores en las mismas. En el siglo XX, la información fue un bien mayoritariamente visto como una propiedad privada, con todos los derechos y obligaciones pertinentes emanados de este concepto. Por ende, el pensamiento de la época acerca de las funciones que la auditoria de sistemas debería llevar a cabo con las comunicaciones se refería principalmente a dos grandes rubros: Tareas tendientes a proteger la integridad de las comunicaciones y Tareas tendientes a proteger la propiedad privada de los datos.
Por el otro lado, (y muy en especial en lo referido a la utilización de Internet como medio de comunicación), existen muchas personas que pregonan el axioma que manifiesta que la información debe ser pública, libre y gratuita y que los contenidos deben, por ende, ser accesibles al público en general sin restricciones. En los últimos años ha aparecido una nueva especie de oficio en el mercado: "El hacker". Este personaje se dedica intencionalmente a vulnerar sistemas de comunicación con el objeto de convertir los datos de "propiedad privada" a "propiedad pública". Su fuente filosófica principal consiste en la idea de que los datos no deben ser secretos.
Estas teorías son altamente polémicas, por cierto y fuente obvia de uno de los debates mas importantes que le espera a la civilización occidental en el siglo XXI. De hecho, del resultado del mismo dependerá la manera de vivir que tendremos en los años por venir.
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