Comentario
Salí sin comer. En la calle, Amet tenía una redada en cada esquina con armas de combate. Requerían la revista del carro. Si no la tenías te daban un tiro en el dedo de tu elección e incautaban el carro, si además te hacia falta otra cosa como el seguro o la licencia el tiro era en el culo e incautaban el carro. El sol como siempre creía que era agosto. Santa Claus, los renos, los tres reyes magos y los ángeles de escarcha dorada sudaban de vicio. La nieve de plástico se derretía creando cascadas de resina en las paredes de los edificios.
Fumaba en la segunda planta de plaza Cataluña, deseando ser Guacanagarix en una hamaca frente al mar antes de que el eructo de Isabel católica nos tapara el cielo con una catedral acabando con el summertime de los taínos.
Amerícan Pest Control Las shortstories de Juan Dicent se instalan con elegancia y naturalidad entré lo más importante de la nueva narrativa latinoamericana y caribeña que, lejos de la industria del espectáculo, los suplementos literarios y el canon, viene tejiendo la literatura del futuro, hoy.
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