Comentario
Veinticuatro años han pasado desde el primer trabajo referido al estudio de la teoría contable y puedo decir con convicción que continúo manteniendo aquel primigenio compromiso, no sólo respecto al qué enseñar, sino al cómo enseñarlo y cuándo, y aún más, para qué enseñarlo.
Esto significa, no sólo la búsqueda de la palabra justa y comprensible, sino la búsqueda del orden y/o la secuencia adecuada de cómo enseñarlo. En definitiva me doy cuenta de que continúo con el compromiso hacia una estructura pedagógica adecuada, que facilite al lector el aprendizaje gradual de los conocimientos. Para ello es necesario un adecuado lenguaje técnico, basado en un enfoque integrador, lo que permitirá a la disciplina contable crecer de la mano de las ciencias de la administración y de la economía, para servir y servirse de ellas, en beneficio del sujeto activo de la disciplina, la organización, actuando en forma eficaz, eficiente y sustentable.
En este enfoque holístico, juega un importante papel no sólo la información generada por la organización y que en definitiva constituye la "materia administrable< del sistema integrado de información, sino la comunicación de dicha información, cuándo, dónde y para qué informar, tres pilares a solucionar para una adecuada comunicación.
Hector C. Ostengo |