Comentario
Pocos personajes históricos han encarnado el Mal como el líder del Tercer Reich; quizá eso explique por qué matar a Hitler llegó a convertirse en una obsesión. Pistoleros solitarios, oficiales alemanes desafectos al régimen, la resistencia clandestina polaca, el NKVD soviético y el SOE británico fueron algunos de los partícipes en los casi cincuenta atentados que se planearon contra el Führer. Los métodos propuestos iban desde la utilización de explosivos, venenos o francotiradores hasta infiltrar agentes en las SS, o incluso mandar a Rudolf Hess de vuelta a Alemania hipnotizado para que acabara con él. Muchos de los planes nunca salieron de los comités que los gestaron, algunos se llevaron a cabo. Todos fracasaron.
Los asesinos potenciales de Hitler iban desde simples artesanos, altos oficiales, apolíticos, fanáticos y agentes del enemigo hasta sus más íntimos colaboradores. Esta es la historia de sus planes, sus motivos y sus fracasos. Pero también es la crónica de la asombrosa supervivencia de un tirano. A partir de material original de archivos polacos, soviéticos, alemanes y británicos, Roger Moorhouse ofrece una visión única de la historia del Tercer Reich y la Segunda Guerra Mundial.
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