Comentario
Lorenza y Mareo llegan a Buenos Aires en busca de Ramón, el antiguo amante de Lorenza y padre de Mateo, de quien ella se enamoró cuando los dos eran apasionados militantes que se oponían a la dictadura de Videla.
Pero madre e hijo, aunque se encuentran atrapados en la misma habitación de hotel, enfocan la búsqueda de modo muy distinto. Lorenza, que llegó a la edad adulta en medio del torbellino político de los setenta, reflexiona sobre sus antiguas convicciones ideológicas y emocionales; su hijo posmoderno, un chico de los noventa a quien no le interesan la política ni la ideología, busca a su padre real, el de carne y hueso.
Demasiados héroes es una novela tragicómica y la curiosa dupla de Lorenza y Mateo se suma a esa larga tradición de parejas desparejas cuyas ilusiones se frustran por su incapacidad de aceptarse mutuamente. Sin embargo, durante el proceso los protagonistas comienzan a deshacerse de las máscaras retóricas (la política, la emocional y, sí, la literaria) para llegar a una comprensión más pura y verdadera de ellos mismos y su condición humana. Porque, ¿qué otra cosa es el viaje de Lorenza y Mateo, jen el cual la búsqueda del padre perdido no es más que la última máscara por caer, que una experiencia para intentar redimirse a sí mismos y, tal vez, redimirse también el uno al otro? |