Comentario
Parque de los Patricios, un tradicional barrio de Buenos Aires, resiste los ataques de esta evolución "primermundista "tan despareja. Mantiene su encanto, su tradición, su mística, su tranquilidad, su carácter, y se notan en sus casas antiguas, sus calles empedradas, sus fábricas viejas, sus parques enormes e intactos y su Bastión, el estadio del Club Atlético Huracán,- todos parecen resistir a la globalización sin cambiar su identidad. Lo mismo pasa con el fútbol que respira este barrio. Un informe detallado desde sus comienzos hasta la actualidad nos demuestra que Huracán conserva costumbres y tradiciones de sus gloriosas épocas del amateurismo, cuando se jugaba por la camiseta.
Gabriel Pires Maleus y Mariano A. Reverdito se conocieron en 1980, cuando ambos cursaban cuarto grado en la escuela primaria "Alejandro Aguado" del barrio de Monte Castro. Gabriel iba a la mañana y Mariano a la tarde. Se conocían de vista y rara vez habían cruzado alguna que otra palabra.
Cuando estaban en séptimo grado tuvieron su primer compromiso en común, sin contar los actos escolares, claro está. Ese "compromiso" fue un partido de baby-fútbol. Gabriel defendía los colores del Club Juventud y Mariano jugaba para el Club Cervantes. Se jugó en la cancha de Cervantes y el equipo de Mariano perdió 5 a 3. Gabriel hizo los dos últimos goles de Juventud. Más allá de lo anecdótico del partido, se destaca el hecho de que el fútbol los juntó por primera vez.
Tras finalizar séptimo grado, el destino quiso que los dos fueran al mismo colegio secundario: el Nacional Nº 19 "Luis Pasteur" de Villa Devoto. Allí nació esta amistad.
Cuando terminaron el secundario, "Gaby" debió cumplir con el Servicio Militar Obligatorio (le tocó Marina) para luego empezar la carrera de Arquitectura. Mariano, por su parte, comenzó a estudiar Periodismo Deportivo.
A pesar de que siguieron por distintos caminos, su amistad no se interrumpió jamás. Siempre tenían una excusa para verse, aunque fuese de vez en cuando. Y si esa excusa era el fútbol, mucho mejor. Hoy en día mantienen esa costumbre, y es así como todos los sábados a las cinco de la tarde tienen la cita obligada para "darle a la redonda" con un grupo de amigos.
Tanto Gabriel como Mariano querían escribir "algo" sobre el Globo. Nuevamente el fútbol los vuelve a juntar, pero esta vez para escribir sobre él.
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