Comentario
Así como no es sólo un estilo de poesía o la plasmación verbal de una meditación, el haiku, si bien floreció en el seno de la literatura tradicional del Japón, es patrimonio de la humanidad.
Este libro heterodoxo ofrece un compilado de textos que reflexionan sobre el haiku, que a su vez constituye una verdadera antología poética intermitente entre las declaraciones de la prosa.
A través de las lecturas que aquí se reunen por primera vez, se accede a un recorrido múltiple, multidireccional, afin en cualquier caso el espíritu de esta poesía cuya simplicidad es en esencia.
El haiku, al avivar la intuición, amplia el campo de la inteligencia. Hace estallar el mero marco de lo literario. Propende al cultivo de lo espiritual pero en tanto experiencia cotidiana. De lo espontáneo hace disciplina la libertad.
El haiku adviene quieta implosión: el epicentro es el lector. Deja en el aire el polen de la suspensión del juicio. Por vía paradójica y repentista, todo haiku es a su modo un koan Zen: de pronto desata. Torna indistintos naturaleza y emoción estimulando un alto grado de receptividad. En el haiku la percepción de lo sagrado no rebaja ni sublima.
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