Comentario
El termino aforismo, que en griego significa definir, fue empleado por primera vez por Hipócrates en el contexto de la ciencia y de la salud. Más tarde revistió, como se sabe, otra connotación: la de sentencia, la de epigrama.
Sin embargo, curiosamente, los buenos aforismos, que abundan en nuestra lengua, remiten una y otra vez a su primitivo origen en el sentido de que tienen algo de "sanadores", aunque de ese modo alternativo que devino de su inscripción en la literatura y en la filosofía, y desde el ámbito de la paradoja, el microcuento y la poesía.
El aforismo es un verdadero género de géneros.
Esta es la reflexión (y la maravilla) que depara la lectura de los aforismos de Sandra Scheitlin: DESANDAR EL MUNDO.
Un libro que es un encuentro con las sombras del mundo interno y externo, pero desde una mirada sabia y compasiva, sanadora, "con esa sonrisa que tal vez los ángeles esbozan ante la locura de los hombres", para citar una frase de Leopoldo Marechal tomada de su ADÁN BUENOSAYRES.
Fernando Sánchez Sorondo |