Comentario
Cuando sale al campo de juego un grupo de personas vistiendo los mismos colores, ¿es realmente un equipo o es simplemente un conjunto de individuos que, casi por casualidad están del mismo bando? ¿Qué condiciones son necesarias para que exista un verdadero equipo? ¿Cómo se construye un equipo eficaz? Estas preguntas son las que guían esta obra ya que en los deportes, como en la vida, el trabajo efectivo en equipo es la diferencia entre el éxito y el fracaso.
Desarrollar equipos exitosos es un desafío único, tanto para entrenadores e integrantes de cuerpos técnicos como para los jugadores mismos. La infinidad de factores involucrados hace que su análisis y puesta en práctica sean de una riqueza y complejidad extraordinaria. los equipos deportivos reúnen individuos que tienen una amplia variedad de actitudes, motivaciones, experiencias, habilidades, talentos, personalidades, necesidades y demás características. Entonces, para que auténticamente se genere el espíritu de equipo la combinación debe tener la química necesaria para actuar verdaderamente como una unidad cohesionada, integrando los aportes de cada miembro de modo que tengan un propósito compartido, que estén convencidos de poder alcanzar los objetivos, que cada miembro sienta que tiene un rol significativo y valorado en la búsqueda de la meta, que se sientan respetados y que haya un clima de cooperación y apoyo recíproco en la consecución de las metas en común.
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