Comentario
Las antologías de canciones suelen advertir sobre la incapacidad que la letra impresa tiene de trasmitir cabalmente un género complejo. Es cierto: un libro no tiene sonido. Pero hay algo más. Las canciones no son solo el resultado de una lograda amalgama de palabras y sonidos, o el producto colectivo del arte y la publicidad, sino que son los espectadores -en la escucha individual o en el espacio intersubjetivo de los grupos- quienes construyen sus sentidos. El ambiente eufórico de un recital lleva a lo paroxístico esta comunión de voluntades que participan de la creación.
Aún cuando las canciones pueden resultar pobres al ser evaluadas desde cánones literarios ortodoxos, es posible iniciar su lectura -otra lectura, otros sentidos despojándolas de los ritos que las completan.
Si bien el rock nativo partió de motivos que le proveyó su padre anglosajón, el tiempo de la imitación fue breve y pronto buscó formas propias de expresarse. Más de tres décadas después se pueden delinear sus aspectos originales y sus etapas de cambio. A partir de esta convicción, Guillermo Toscano y García y Jorge Warley -a cargo de la selección y autores del PÓSLOGO y PROPUESTAS de este volumenreflexionan acerca de los temas recurrentes, las asociaciones con otros géneros, su particular uso de la lengua y otros rasgos identitarios. La presentación por orden cronológico permite ver, como en un friso, reincidencias y reelaboraciones temáticas e incluso contrapuntos y refutaciones.
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