Comentario
Guaraníes y Chamanismo, bien podría subtitularse el presente volumen de Memoria de la Sangre. Esta vez, centrado en el cuerpo etnocultural de los pueblos originarios procedentes de los Tupí-Guaraní, que abarca las provincias de Corrientes, Misiones, Formosa; la región del Chaco, Paraguay, y la Amazonia hasta Centroamérica.
La obra de Julián Zini es bien conocida desde la región litoraleña, a través de su labor como creador, como intérprete, y como recopilador. Su preocupación por develar la singularidad del hombre de la región noréstica argentina, especialmente en las clases populares, lo ha llevado a producir una serie de ensayos que son nucleares para una antropología con mirada de siglo XXI. Más que un colector de textos antiguos, o un notador de campo en sentido estricto, Julián Zini es un poeta y sacerdote original cuyo objeto pasa por reinscribir en tanto cultura viva -versus cultura cosificada y las nociones de hibridización cultural- de los pueblos de raigambre guaraní, en el contexto latinoamericano.
Con la colaboración del investigador y músico Julio Cáceres, recoge nuevos aspectos de su meditación sobre el ser de la región. Abreva de los textos de los grandes investigadores; Curt -Nimuendaju- Unkel, León Cadogan, Alfred Métraux, Bartomeu Meliá s.j., no como mero registro etnográfico, sino como reinicio del vínculo trascendente entre la antigüedad y el presente. Esta es su pasión. Con el viejo Chamán, afirma: los sueños de hoy viajan como nostalgias del futuro.
Aquí, los autores convocan a ensanchar la mirada sobre la propia mismidad en el continente, en busca de la otredad, la más oculta; desde los más soterrado, como una visión del mundo desde el existenciario americano.
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