Comentario
Desde mediados de la década de 1990, las entonces ya importantes inversiones vitivinícolas han ampliado su radio de interés, y se han ido desplazando hacia diferentes lugares del territorio argentino. Entre los destinos geográficos que cobijan esos nuevos emprendimientos se destaca la Patagonia, una región dotada de condiciones naturales únicas, capaces de transmitir a los vinos la fuerte personalidad que genera el carácter salvaje de su clima y de su suelo. En este libro, Gustavo Choren analiza las características singulares que convierten el terruño austral en una verdadera perla, situada sobre los límites meridionales para el cultivo de la vid.
Desde la paradójica historia de la industria del vino patagónico (que viera épocas de merecido esplendor y otras de olvido) hasta el estudio detallado de las distintas comarcas productoras, sus bodegas y su gastronomía típica, el lector irá conociendo los diversos factores que explican la esencia singular de los vinos del sur. Otro singular atractivo de esa tierra plena de fascinación y gratos descubrimientos.
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