Comentario
La obra de la que ahora me ocupo no por su relativa extensión resulta ser menos importante. En realidad se trata de un abordaje muy serio y con excelente calidad científica de tres cuestiones fundamentales: la precisión en la tipificación de los delitos de lesa humanidad, las competencias para su juzgamiento y los principios que deberían operar al respecto.
Además, tiene relevancia porque quien la ha producido reúne dos condiciones: es un teórico del derecho penal de sólida formación y ha sido juez de un tribunal en el que se han juzgado personas imputadas de este tipo de delitos. En una palabra, conjuga conocimiento sobre el tema y praxis, pues ha operado concretamente con ese conocimiento, lo cual le confiere autoridad técnica y moral en la cuestión.
La particular relevancia de estas circunstancias radica en que su análisis de los problemas que se plantea respecto de las tres cuestiones no sea meramente especulativo; por el contrario, tiene un sólido vínculo con la realidad, lo que vuelve su aporte de conocimiento mucho más rico y, sobre todo, realista.
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