Comentario
Ausente de la escena de la literatura nacional, y plato favorito del menú de exquisiteces clandestino durante por lo menos dos décadas, Osvaldo Lamborghini publicó en vida sólo tres libros: El fiord Sebregondi retrocede y Poemas. Bastarán para consagrarlo como uno de los escritores más singulares de la Argentina. Cuando, después de su muerte, se publicaron Novelas y cuentos y Tadeys, la leyenda siguió su curso, sobrealimentada por cierta, incansable mística relativa a "los inéditos de Osvaldo Lamborghini". Muchos de esos inéditos aparecen impresos por primera vez en esta oportunidad, gracias a la también incansable tarea del compilador, César Aira. Por eso esta edición revisada y aumentada de Novelas y cuentos en dos tomos, la más completa hasta la fecha, aspira a satisfacer hasta cierto punto el hambre insaciable de sus lectores y a limitar la incredulidad y el desdén de los detractores.
Los textos de Osvaldo Lamborghini, ya se trate de piezas terminadas o de esbozos y hasta de amagues, ofrecen a los lectores atentos una temática de la que se ocuparían tiempo más tarde nuestras narradores, y una dicción y un fraseo que redefinen por completo la literatura argentina de los setenta y los ochenta. En ella convergen, como en toda combinación única, los estilos más dispares, desde la gauchesca afanosa y taimada de Ascasubi y Hernández hasta las imágenes y disonancias del surrealismo argentino Lirondo, Molina-, sin olvidar las paradojas e incertidumbres de los hombres del ochenta -Mancilla, Wilde- ni la apostura -o impostura- de memorialistas e historiadores de la patria. Todo eso, por supuesto, a despecho de "Los Carriegos huérfanos de Borges" a los que el propio Osvaldo Lamborghini apostrofó en alguna contratapa para ahuyentar de la literatura argentina el contenidismo sentimental y otras demagogias.
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