Comentario
"El diario del pueblo" para sus lectores, "tábano infernal" para sus enemigos, Crítica revolucionó la prensa periódica argentina, dejó una fuerte marca en la cultura de masas y, además, creó su propio mito. Desde 1931 Natalio Botana, propietario y director, desarrolló en Buenos Aires el modelo periodístico de Hearst y Pulitzer. A la par de la modernización social y cultural, incorporó amplios segmentos de nuevos Lectores y les ofreció un periódico que, bajo la unificadora de lo masivo: los deportes, el tango y el jazz, las carreras de caballos, la noticia policial, el submundo social y la literatura de vanguardia. Lo hizo con un importante sustento tecnológico: modernas rotativas, ediciones a toda hora, una radio, filmaciones y hasta un avión, que hicieron realidad su afirmación de que Crítica estaba en todas partes. Sobre todo, formó un equipo de periodistas profecionales capaz de constuir la noticia con un estilo inconfundible, admirado y denostado.
Crítica fue el actor principal de su propia obra dramática. Informando y comentando, se colocaba en el centro del relato, dividía al mundo entre sus amigos y enemigos, dialogaba directamente con sus lectores, los convocaba a recibir las últimas noticias- el resultado de un combate boxístico, el derrocamiento de un precidente- o a defender sus ideas frente a los enemigos políticos. En ese terreno, Crítica fue el actor de peso:enfrentó a Yrigoyen inicialmente, apoyó luego a los socialistas y a los socialistasindependientes, respaldó a Yrigoyen en 1928 y lo demolió en 1930. Luego del 6 de setiembre, Crítica tuvo un duro enfrentamiento con el gobierno de Uriburu, pero regresó triunfador en 1932, para convertirse en una pieza importante de la coalición de intereses que respaldaban al general Justo.
Este estudio de Sylvia Saítta, que combina el análisis textual con el enfoque cultural, es a la vez la mirada sistemática de un gran texto periodístico, una explicación de su historia interna y una confrontación entre este gran diario y su propio mito.
|