Comentario
Miguel Ángel Asturias conoció en París al antropólogo Georges Raynaud, quien estaba trabajando en la trascripción de un códice maya, el Popol-Vuh, libro fundamental de esa civilización, donde se narra la creación del mundo y del hombre.
Asturias -que percibió el enlace entre esas narraciones y las referidas por los campesinos guatemaltecos de su patriay J. M. González de Mendoza colaboraron entonces magistralmente en la traducción de ese verdadero monumento de la literatura americana.
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