Comentario
¿Hay un destino imposible de eludir? ¿Podemos torcerle el brazo? ¿Será posible modificarlo para que actúe positivamente y a nuestro favor? ¿O debemos entregarnos a él con estoicismo? Algunos conciben la vida como una película donde quedan atrapados dentro del guión de un cineasta implacable que escribe nuestro destino. Desde esa perspectiva, lo único que podemos hacer es aceptar aturdidos e impotentes nuestro papel en el filme, aunque no nos agrade. Como corolario, el destino tiene un poder determinante sobre cada uno de nosotros, y en la vida todo sucede de manera fatal e irreversible.
Otros se consideran los verdaderos escritores de su propio destino. Cada mañana se levantan para hacer, de ese día, el mejor de todos. Para ellos, nada es una casualidad, todo es consecuencia de sus propios actos.
¿De qué dependerá nuestro destino? ¿De nuestras acciones? ¿De nuestras creencias? ¿De los astros? ¿Será cierto que estamos en sus manos y ellos presagian nuestro futuro? ¿Se podrá escapar de sus caprichosos designios o irremisiblemente quedaremos atrapados en sus lazos? ¿Cuánto poder tienen para determinar nuestra vida, sin permitirnos torcer sus astrales propósitos? ¿Es posible que la hora, el día y el año en que nacemos nos condicionen por el resto de nuestros días, amordazándonos a un destino imposible de sortear? ¿O, al ejercer el bien llamado "libre albedrío", esa capacidad de elegir nuestros pasos, podamos revertir cualquier pronóstico malicioso sobre nuestro destino? Este libro invita a cada ser humano a descubrir las respuestas. Sin duda, cuando el lector finalice la lectura de estas páginas, tendrá una nueva perspectiva de la vida y de su destino.
|