Comentario
La enfermedad de Parkinson, una de las afecciones neurológicas más frecuentes, es una causa común de discapacidad, especialmente en el anciano.
A pesar de los avances experimentados en relación al tratamiento farmacológico y del reconocimiento que este tipo de tratamiento tiene una clara justificación, existen terapias no farmacológicas que son eficaces frente a rasgos de la enfermedad, cuya finalidad es proporcionar el mayor confort posible al paciente con enfermedad de Parkinson, especialmente en estadios más avanzados (1, 2).
Aunque los adultos jóvenes pueden padecer la enfermedad, es habitualmente un trastorno patológico de la edad avanzada, y el aumento progresivo de la expectativa de vida conlleva que cada vez existan más personas en las que se desarrolla la enfermedad.
|