Comentario
La instauración de la cultura de la imagen corporal, en los años 80, ha dejado una clara impronta en nuestra sociedad. La ecuación delgadez igual a éxito social ha permitido que el criterio estético haya sido relevante para los individuos obesos, a la hora de conseguir pérdidas de peso y para que se estableciesen así, en ocasiones de forma equivocada, las demandas de atención sanitaria.
La creciente prevalencia de la obesidad y sus complicaciones asociadas, en los años 90, tanto en los países desarrollados como en los que están en vías de desarrollo, ha modificado esta visión, comenzándose a instaurar en la sociedad un cambio conceptual trascendental, entendiendo la obesidad ya como un problema de salud, es decir como una enfermedad y no como en otras décadas como un problema de estética.
A todo este cambio sustancial ha contribuido la evidencia del impacto sociosanitario que la obesidad está teniendo en todo el mundo. No en vano se acuña el término de epidemia del siglo XXI para definir la elevada prevalencia de este fenómeno con importantes implicaciones sociales, sanitarias y económicas.
Sin embargo, y a pesar de lo comentado, sigue existiendo una visión simplista del problema de la obesidad entre algunos profesionales sanitarios, la población general e incluso los responsables de la salud pública, lo que supone una clara barrera que dificulta el abordaje terapéutico de los pacientes obesos, y que este texto quiere contribuir a modificar.
Los avances científicos en el campo de la epidemiología, la genética, la fisiopatología, y el abordaje multidisciplinario del tratamiento de la obesidad inundan áreas de distintas publicaciones acaparando la atención de los clínicos interesados en esta materia, como nunca antes habíamos advertido. La recopilación y actualización de los mismos constituye el objetivo prioritario de los autores de esta publicación.
No obstante, nos parece fundamental resaltar que únicamente una franca sensibilización de los colectivos implicados en el cuidado sociosanitario de los pacientes obesos, es decir, los propios pacientes, facultativos, personal de enfermería, educadores, gestores sanitarios, etc., entendiendo la obesidad como una enfermedad crónica permitirá resolver con éxito el problema.
Hemos contado con la colaboración de un grupo multidisciplinario de profesionales sensibles e interesados en el tema, que desde diferentes puntos de vista intentan abordar el problema en todos sus aspectos evaluando la magnitud del mismo. Representantes de la investigación básica y clínica asistencial le darán la mano para conducirle por los vericuetos imbricados de la etiopatogenia y la epidemiología de este cuadro clínico. Junto a prestigiosos clínicos, endocrinólogos, pediatras, psicólogos y cirujanos, podrá evaluar la comorbilidad y el abordaje diagnóstico y terapéutico de la obesidad infantil y del adulto.
El mejor tratamiento de la obesidad es su prevención. Conseguir educar a la población para que los factores ambientales desempeñen un factor positivo en el desarrollo de salud debe entenderse como un objetivo básico en todo sistema sanitario que se precie.
El descubrimiento de esa bella desconocida, la Obesidad, como una enfermedad crónica de fácil diagnóstico, con elevada comorbilidad, y con un abordaje terapéutico multidisciplinario y en constante evaluación, que integra básicamente el desarrollo de un estilo y actitud de vida diferente, resume la esencia del texto que tienen entre sus manos y que esperamos les sirva de apoyo y ayuda en la asistencia de los pacientes obesos.
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