Comentario
Hay diversos tipos de fibra (pectina, celulosa, lignina...) y puedes encontrarla en los cereales integrales, la fruta, las verduras, las legumbres, los frutos secos y hasta en las algas.
Pero cambiar de hábitos alimenticios nos resulta complicado ¿verdad? Pues sigue leyendo porque este libro te ayudará a conseguirlo. En sus páginas aprenderás poco a poco a reconocer los alimentos más ricos en fibra (cuidado, no es fibra todo lo que reluce), cómo cocinarlos... y saborearlos. Porque, efectivamente, la fibra no está reñida con los placeres de la buena mesa. Al contrario, sus texturas, aromas y combinaciones son infinitas.
Así que empieza a cuidarte desde hoy mismo con la ayuda de una exhaustiva obra que además te enseñará: * Qué es la fibra y por qué la necesitamos * Métodos simples para aumentar su consumo * Guía completa de aumentos ricos en fibra * Doctora Fibra: curas y tratamientos con fibra * Supiementos de fibra ¿son necesarios? * Y un extenso recetario con deliciosas (y sanísimas) ideas para elaborar en casa |