Comentario
Resulta ingenuo entender el fenómeno de la comunicación como un hecho simple. En el marco de las interacciones humanas, a la hora de escuchar y responder se cae en reduccionismos (o superficialidades) que pierden de vista más de un factor que da cuenta de por qué y para qué alguien dijo lo que dijo o hizo lo que hizo.
No somos conscientes de la importancia de la comunicación. De lo relevante de transmitir de manera clara, evitando malentendidos y confusiones. Hasta podría afirmarse que somos poco responsables de lo que comunicamos, es decir, no damos crédito al impacto de nuestras palabras, gestos o actitudes. No tenemos en cuenta el efecto que provocamos y el efecto que, a su vez, nos causa lo que transmite nuestro interlocutor.
De lectura ágil y clara, este libro explica la comunicación humana y, a la vez, trata de reflexionar acerca de ella. El lector logrará así ser más responsable del grado de influencia que las personas ejercemos mediante la comunicación. Respetará más la palabra del otro y entenderá qué implica ser libre en ese maravilloso juego que se produce cuando dos personas empiezan a comunicarse.
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