Comentario
Con treinta y cinco siglos a sus espaldas, muy anterior a la Ilíada y al Mahabharata, la epopeya de Gilgamesh constituye la primera obra literaria cuya grandeza, fuerza, inspiración, altura de miras y de tono, junto con la importancia y universalidad de su propósito, le otorgaron una fama milenaria en todo el próximo Oriente antiguo, y entre nosotros y según nuestros cánones, el título de "epopeya".
El texto relata la historia de una gran amistad, origen de proezas sobrehumanas, trágicamente amputada por la muerte, que fuerza al superviviente, el gran rey Gilgamesh, a una búsqueda desesperada, pero vana, de un medio de escapar a su propia extinción.
Desde que, hace menos de ciento cincuenta años y en la misma cuna de la asiriología, se descubrieron los primeros retazos de esta composición fascinante sobre tablillas de arcilla, el texto se ha ido completando, de año en año, con nuevos hallazgos mientras se mejoraba su comprensión, anclándola en el contexto cultural, denso y profundo, que lo vio nacer.
Solo un asiriólogo con muchos años de oficio puede conservarnos, limpio y lo mas completo posible, el tenor de esta epopeya: Revitalizando la traducción a la altura de su Augusto Lirismo, explicando breve, pero claramente, las notas exóticas, los silencios y las sutilezas, entregando, en suma, al público de hoy una edición actualizada, para mostrarle en todo su esplendor esta obra maestra admirable y aún casi secreta.
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