Comentario
Al lenguaje le sucede su desdicha no sólo en sus palabras y en su sintaxis. En el remolino de la comunicación muchas palabras se apelotonan, antes del sentido y contra él, en grumos. Karl Kraus se dio cuenta de esto y lo estudió casi con ternura en giros como "corregido y aumentado".
Uno de esos grumos es la "intervención ilícita", que suele sumarse a la "relación que tuvo consecuencias". Cabe presumir que el abuso lingüístico está demasiado arraigado para que el espíritu objetivo pueda quitarse esta costumbre. Pero hay que tomarle la palabra a lo que les ha sucedido a las palabras. Ya que se asocia con las intervenciones lo ilícito, las reflexiones que quieran intervenir deberán recordar esto al menos metafóricamente, deberán vulnerar el tabú y el acuerdo.
Los artículos reunidos en este volumen se extienden desde los "grandes" temas filosóficos, pasando por temas políticos, hasta llegar a temas en cierto modo efímeros; desde las experiencias profesionales en la universidad hasta complejos demasiado poco académicos. La exposición tiene esto en cuenta; según cuál sea su tema, varía su densidad y su severidad. Un lenguaje que se independiza de lo que reclaman las cosas cambiantes no es un estilo. Pero siempre que el tema es algo actual, hay que ir contra la maldad de la que depende todo lo individual y que empero sólo se manifiesta en lo individual.
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