Comentario
A los seis y siete años, lo más importante es la lectura. Cuántas sorpresas, cuántos descubrimientos cuando, por fin, se ha encontrado la clave de las palabras. Para ayudar a tu hijo a dar este gran paso con calma, nada mejor que los juegos. Todos los pretextos valen, sobre todo si la familia coopera. Rodeado por el cariño de los suyos, en confianza, el niño se vuelve más audaz y disfruta cada vez más con los nuevos aprendizajes. íY cuánta satisfacción al poder enseñar lo que sabe hacer! Siete años es también la edad de la razón. La curiosidad natural se canaliza hacia una observación y una reflexión más metódicas.
Este libro contiene actividades que invitan a tomar notas, clasificar datos, calcular y elaborar estrategias, desarbolando así el espíritu científico.
Cada vez más autónomo, el explorador en ciernes podrá preparar, a menudo él solito, su material y organizarse para llevar a cabo sus experimentos.
Los seis y siete años son, en fin, la época de los amigos. Ahí están, fieles y cómplices. Con ellos querrían rehacer el mundo. Por eso, también este libro propone muchos juegos para realizar en grupo, dentro o fuera de casa, con su imaginación o sus ganas de saltar y correr, de descubrir la vida...
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