Comentario
Cada vez que se habla hoy en día de un nuevo museo se está hablando acerca de algo más que de un lugar para la contemplación más o menos arrobada de determinadas obras que han sido socialmente calificadas como artísticas. El Museo, en la medida en que es una composición de un espacio arquitectónico, una colección de obras y una propuesta de visión de estas últimas, ¿puede ser analizado en términos discursivos?, ¿es posible y pertinente interrogar al Museo como si fuese un texto, como la expresión de un hacer colectivo significante, e intentar leer en él la manifestación (una de tantas) del imaginario social? Diferentes explicaciones de corte sociológico se han avanzado para explicar esta "manía de museos" que parece formar parte indisoluble de nuestro tiempo, pero el texto de Santos Zunzunegui adopta aquí un acercamiento de corte semiótico, buscando comprender el funcionamiento significativo del objeto museo.
|