Comentario
Este libro se suma al coro de creyentes que han orado, de cantores que han glorificado a Dios y de pensadores que han pensado. Todos ellos, desde el canto, la plegaria y el pensamiento se han atrevido a decir una palabra verdadera sobre él, conscientes de que nos excede absolutamente -Santo Tomás dice superexcedit-, a la vez que absolutamente nos atañe. Es tan inolvidable como inapresable.
Las cuatro columnas que sostienen el armazón de este libro son: 1) Los múltiples lenguajes para hablar sobre Dios, comenzando por los bíblicos: el profeta, el salmista, el sabio, el historiador el sacerdote... 2) La dualidad entre analogía y dialéctica, la tensión entre correspondencia y paradojas. 3) La circularidad hermenéutica existente entre Hombre-Dios-Cristo. 4) La relación dialéctica que une el relato, remitiendo a la historia que nos precede, con la reflexión que mira al fundamento de posibilidad de donde nace la doble lectura que recibe cada gran tema, complicadas siempre como consecuencia la sección narrativa y la sección sistemática. Todo proviene del hombre Jesús, judío en lugar y tiempo concreto (1 Tim 2, 3-6), pero todo sólo se entiende en la luz de la Santa Trinidad eterna. Desde estos presupuestos integra la reflexión que le ha precedido y levanta un mapa no sólo narrando sino pensando los problemas más perennes y temporáneos.
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