Comentario
Felipe era el escritor de biografías más importante del país, tanto que el gobernador quería que le escribiera la suya. El pobre se sentía frustrado, a pesar del éxito de sus libros. Su verdadera pasión eran las historias de brujas, fantasmas y zombis. Amanda Amancay era una bruja muy particular, tan particular que hasta era buena. Vivía con su hermanastra Lucrecia, que era una bruja con todas las letras. Y con Tío Alberto, que era un gato, pero que no lo era. Serafín no tenía muchos amigos. Sus padres habían decidido mudarse a las afueras de la ciudad y todavía no había encontrado su lugar.
Ésta es la historia de tres solitarios que se encontraron una noche mirando la misma estrella. Y luego fueron cuatro.
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