Comentario
Las dalias, los lirios y las anémonas; el aster, la menta y la rudbeckia... un jardín sin ellas es del todo inconcebible. Son las plantas vivaces, cuya extraordinaria riqueza de formas, colores y fragancias embellece cualquier parcela, parterre o rincón.
El encanto de las vivaces reside en su gran diversidad, desde la pequeña androsácea agazapada entre dos piedras hasta la vigorosa espuela de caballero capaz de iluminar un extremo del jardín con su color azul. A diferencia de las plantas anuales, cuya vida se agota en un solo ciclo, las vivaces vuelven a florecer año tras año. Al tratarse de especies de exterior muy resistentes al frío, una buena selección y unos cuidados mínimos es todo lo que necesitan los aficionados a la jardinería para crear regias composiciones vegetales que, desde la primavera hasta el otoño, vestirán el jardín con su variada gama de colores.
Este volumen abre una ventana al heterogéneo mundo de las plantas vivaces a través de 113 fotografías. Los diferentes ejemplares aparecen ordenados por familias y acompañados de una ficha con información sobre su procedencia, periodos de floración, altura que alcanzan, ubicación ideal en el jardín y grado de sensibilidad a las bajas temperaturas. La obra se completa con un gran número de consejos prácticos para los amantes de la jardinería.
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