Cuspide.com

BUSCAR

El Genocidio Como Practica Social

ENTRE EL NAZISMO Y LA EXPERIENCIA ARGENTINA

Normalmente salida del depósito en 5 a 10 días

AR$ 352,00
U$s 20,06

convertir a otras monedas

Sumás 176 puntos

Canjealo con 3520 puntos

Precios válidos para compras on-line

En 'El genocidio como práctica social' se articulan dos genocidios de modo original: el ejecutado por el nazismo entre 1933 y 1945, con sus diferentes modalidades, objetivos y momentos, y el ocurrido en la Argentina entre 1974 y 1983, antes y durante la última dictadura militar. La elección de ambos hechos históricos determina una trama narrativa y argumentativa no explicitada con anterioridad en el abordaje de las prácticas genocidas de la segunda mitad del siglo XX.
Daniel Feierstein considera que ambos procesos no fueron sucesos excepcionales en la historia contemporánea, productos de meros arrebatos o el retorno del salvajismo y la irracionalidad, sino ejemplos de peculiares tecnologías de poder. Como tales, no se limitaron al aniquilamiento de colectivos humanos; también fueron capaces de 'reorganizar' las relaciones sociales hegemónicas mediante la construcción de una otredad negativa, el hostigamiento, el aislamiento, el debilitamiento sistemático, el aniquilamiento material y la realización simbólica.
Luego de legitimar el uso del término 'genocidio' para el caso argentino, el autor propone una nueva tipología de las prácticas sociales genocidas y prueba la continuidad entre el nazismo, primer genocidio reorganizador, y el autodenominado 'Proceso de Reorganización Nacional'. A partir de testimonios de sobrevivientes de ambas experiencias, analiza el dispositivo fundamental de la práctica social genocida, el campo de concentración, y sus consecuencias sobre las víctimas directas y sobre el conjunto de la sociedad. Así, en la Argentina de los años ochenta y noventa, la desconfianza hacia el otro, la ausencia de reciprocidad, el terror y el escepticismo para adoptar posiciones críticas fueron los modos sociales hegemónicos.
'Sin una fuerte transformación de nuestros procesos de construcción identitaria -concluye Feierstein-, sin una reformulación de los límites de nuestra responsabilidad ante el otro, sin entender que somos parte inescindible de las prácticas sociales que se desarrollan en las sociedades en las que habitamos y, por lo tanto, responsables morales por sus efectos, no será viable la posibilidad de desterrar al genocidio.'

  • SOCIOLOGIA
  • 448
  • 530 gramos
  • Rústica
  • 2011
  • Castellano
  • 9789505578689

Los 5 títulos más vendidos de Sociología Generalidades

Otras novedades de Ciencias Sociales y Filosofía

Otros productos de FEIERSTEIN DANIEL

Su comentario será moderado antes de su publicación. Este espacio le permite compartir su opinión sobre el libro con otros lectores, evite comentarios que no sean pertinentes ni alusivos al libro. Por favor sea amable, respetuoso y cuide su lenguaje.

Comentarios
Facebook

Hacer un comentario

  • dijo:

    Tanto como el libro, como el comentario me dejaron un sabor a "incompletud", considero que Feierstein, le faltó consistencia teórica para diferencias los términos, “Holocausto” y “Genocidio”, ya nos dice Lacan, las letras…, las letras, cuidado con las palabras. Absolutamente nada se dice sin nombrar ni el nombrar es aséptico, es sembrar los significantes y a lo que estos nos remiten, por ello, a utilización por medio de la comunidad Judía, (no toda), utiliza la palabra Holocausto, lo cual, dicho, nombrado, nos remite inexorablemente a lo que le sucedió, a parte del Judaísmo, y no a todo el “Pueblo Judío”, cuestión esta instalada desde el discurso como construcción “Mística”, siguiendo la tradición de la “Thorá”, produciéndose un “ignorar”, un “vacio”, de remitir a todos los exterminios masivos, por ello, sí, comparto con el autor la palabra “Genocidio” que no deja fuera ningún Pueblo que sufriera y/o sufre el exterminio o su posibilidad. Armenios, Rusos, Palestinos, Iraquíes, Somalíes, Congoleños, Indios, Aztecas, Mayas, Incas, (No Indígenas, No Pueblos originarios, No nada que no sean sus “Nombres Originarios” esa es parte de su identidad, su “Otredad”, su “Alteridad”). Me resulta reduccionista, remitir el “cometer” genocidio a los alemanes que ideológicamente compartieron y fueron parte del Nacionalsocialismo, o al Grupo de Militares, (No Todos), y Civiles argentinos al servicio del grupos Capitalistas, que hoy gozan de buena salud y a los cuales les debemos la financiación de estos y otros Genocidios, FMI, Banca Rothschild, G20, Banco Mundial, etc.. Francia, Holanda, Inglaterra, España, Turquía, Rusia, ejecutaron sus propios genocidios, ignorados por el autor. El decir Genocidio como Practica Social, no es Nombrar como se debiera a quienes fueron Ejecutores. Siguiendo a Levinas, Derrida, Octavio Paz, Lacan, Badiou, la cuestión, radical, del preguntarnos es si los “Genocidios” son solamente la muerte y desapariciones física de uno o varios Sujetos, de una “Otredad”, de una “Alteridad”, o podemos seguir hablando que esta práctica social de los Genocidios, también hoy “Posmodernizados”, han tomado otras formas, quizás más aberrantes, infanticidios, hambrunas, pobrezas extremas, dobles discursos, disoluciones psicológicas, la trata de mujeres y niñas, la venta de órganos, etc. que por cuestiones Económicas, ergo Poder, (Foucault), siguen sin ser considerados delitos de “Lesa Humanidad”. Yo recomiendo este libro, porque el autor, provoca, produce, nos invita a que esto ocurra, “Pensar y Pensarnos”, críticamente, cuestión esta y por estos días, difícil de conseguir, lo que no es poco decir. Celebro este Libro.

    28/06/2011 08:55a.m. ¿Te pareció interesante este comentario?